¿Cuáles son algunos ejemplos de errores médicos en los hospitales?

Se supone que los hospitales son lugares de curación, pero muchos de los casos que atendemos comienzan con errores prevenibles que ocurren dentro de sus muros. Al analizar los patrones a lo largo de los años en casos de negligencia médica, ciertos tipos de errores se repiten constantemente.

Algunas de las principales categorías de lesiones que vemos específicamente en casos hospitalarios y de urgencias incluyen:

  • No diagnosticar
  • Diagnóstico erróneo
  • Diagnóstico retrasado
  • Errores quirúrgicos
  • Errores de medicación
  • Errores de anestesia
  • Casos de lesiones durante el parto relacionados con el trabajo de parto y el alumbramiento.
  • No supervisar o dar seguimiento adecuado a la condición de un paciente

¿Cuáles son algunos ejemplos de errores médicos en los hospitales?

Los errores médicos en los hospitales son fallos evitables en la atención sanitaria que pueden perjudicar a los pacientes durante el diagnóstico, el tratamiento o la atención. Estos errores pueden ocurrir en cualquier etapa de la atención médica y suelen ser consecuencia de fallos del sistema, errores humanos o problemas de comunicación.

Algunos ejemplos comunes de errores médicos en los hospitales son:

  • Errores de medicación: Administrar el medicamento equivocado, la dosis incorrecta o no comprobar las interacciones medicamentosas perjudiciales.
  • Errores quirúrgicos: Realizar una cirugía en la parte del cuerpo equivocada, llevar a cabo un procedimiento incorrecto o dejar instrumentos quirúrgicos dentro del paciente.
  • Errores de diagnóstico: Diagnóstico erróneo, diagnóstico tardío o no identificación de una afección grave como el cáncer o un accidente cerebrovascular.
  • Infecciones adquiridas en el hospital: Infecciones que los pacientes desarrollan durante su estancia hospitalaria, como infecciones del torrente sanguíneo, infecciones del sitio quirúrgico o infecciones relacionadas con catéteres.
  • Errores en la monitorización del paciente: La falta de un seguimiento adecuado del estado del paciente puede provocar que se pasen por alto las señales de alerta o que el tratamiento se retrase.
  • El paciente cae: Lesiones causadas por caídas de pacientes debido a una supervisión inadecuada, un apoyo deficiente a la movilidad o entornos hospitalarios inseguros.
  • Errores de comunicación: Fallos en la comunicación entre los profesionales sanitarios que dan lugar a tratamientos incorrectos o retrasados.

¿Cuál es el diagnóstico que con mayor frecuencia se pasa por alto en el servicio de urgencias?

El ictus es, sistemáticamente, el diagnóstico que con mayor frecuencia se pasa por alto en urgencias. Suele pasar desapercibido porque síntomas como mareos, náuseas o debilidad pueden confundirse con afecciones menos graves.

Otros diagnósticos que suelen pasar desapercibidos en urgencias incluyen infarto de miocardio, disección aórtica, tromboembolismo venoso (coágulos sanguíneos) y compresión de la médula espinal. Estas afecciones a menudo no se detectan porque pueden presentar síntomas vagos o atípicos que se confunden con problemas de salud menos graves.

Los diagnósticos que con mayor frecuencia se pasan por alto en el servicio de urgencias incluyen:

  1. Carrera: A menudo se pasa por alto cuando los pacientes presentan mareos, vértigo, dolor de cabeza o síntomas neurológicos no clásicos.
  2. Infarto de miocardio (ataque al corazón): Puede diagnosticarse erróneamente cuando se presentan síntomas como náuseas, dificultad para respirar o dolor de mandíbula sin dolor en el pecho.
  3. Disección aórtica: Con frecuencia se confunde con dolor de espalda, dolor abdominal o problemas musculoesqueléticos.
  4. Tromboembolia venosa (TVP o embolia pulmonar): Puede manifestarse con dolor leve en las piernas o dificultad para respirar que no se reconoce de inmediato como grave.
  5. Compresión de la médula espinal: Puede confundirse con una distensión muscular o un dolor de espalda común, lo que retrasa el tratamiento urgente.

¿Qué es un ejemplo real de negligencia médica?

Un ejemplo real de negligencia médica se da cuando un profesional sanitario no diagnostica ni trata a tiempo una afección grave, y el paciente sufre daños graves o incluso fallece. Esto puede ocurrir cuando se pasan por alto los síntomas, se ignoran los resultados de las pruebas o se diagnostica erróneamente una afección y se retrasa el tratamiento.

Un ejemplo es el de un paciente que llega al servicio de urgencias con síntomas de una infección grave o un evento cardíaco, pero su afección se diagnostica erróneamente como una enfermedad leve. Como consecuencia, el paciente recibe el alta o no recibe el tratamiento adecuado y posteriormente sufre complicaciones graves o fallece.

Otros ejemplos reales de negligencia médica incluyen:

  • Diagnóstico tardío o erróneo: Si una afección grave como un derrame cerebral, un ataque cardíaco o un cáncer no se detecta a tiempo, se producen daños que podrían haberse evitado.
  • Errores quirúrgicos: Operar en el lugar equivocado, realizar el procedimiento incorrecto o dejar instrumentos quirúrgicos dentro del paciente.
  • Errores de medicación: Administrar el medicamento equivocado o la dosis incorrecta, o no reconocer las interacciones medicamentosas perjudiciales.
  • Falta de monitorización de un paciente: No reconocer los signos de deterioro en un paciente hospitalizado, lo que conlleva complicaciones prevenibles.
  • Lesiones de nacimiento: No realizar una cesárea a tiempo o el uso inadecuado de los instrumentos de parto que causen lesiones a la madre o al niño.
  • Falta de tratamiento de la infección: Ignorar o malinterpretar los resultados de las pruebas puede provocar un empeoramiento de la infección o que esta quede sin tratar.

Por qué estos errores son importantes legalmente

Desde el punto de vista de la negligencia profesional, siempre analizamos dos cuestiones:

  1. ¿El personal del hospital se desvió de lo que un profesional razonablemente prudente habría hecho en esa misma situación?
  2. ¿Esa desviación cambió realmente el resultado del paciente de forma significativa?

Se puede tener una atención deficiente que no altere el resultado, y legalmente esto generalmente no constituye un caso. También se puede tener un resultado terrible sin negligencia alguna. La intersección entre un error prevenible y un resultado alterado es donde reside la mala praxis.

Caso práctico: Cómo una ecografía no realizada provocó la pérdida de un testículo

Uno de mis casos más recientes involucró a un joven de unos veinte años que trabajaba para una compañía de cable. Se cayó de una escalera mientras cableaba una casa. Al resbalar, su cinturón se enganchó en un peldaño y le produjo lo que suelo describir como la peor calzoncillo que jamás haya visto. Uno de sus testículos quedó atrapado entre su ropa interior y sus pantalones, y acudió a urgencias con un fuerte dolor testicular.

En esa situación, el protocolo de referencia es muy claro. Todo paciente que presente dolor testicular debe someterse a una ecografía escrotal para evaluar el flujo sanguíneo al testículo. Afecciones como la torsión y los traumatismos graves constituyen emergencias. Existe un margen de tiempo muy breve para aliviar la presión y salvar el testículo.

La médica de urgencias no solicitó la ecografía. En su lugar, ordenó una radiografía de abdomen y pelvis que no aportó la respuesta a la pregunta crucial. Le dio el alta.

Durante las siguientes 48 horas, su dolor empeoró. A su regreso, el hospital finalmente ordenó la ecografía. Esta mostró que no había flujo sanguíneo hacia su testículo derecho. Fue llevado de urgencia al quirófano, pero ya era demasiado tarde y fue necesario extirparle el testículo.

Este es un ejemplo clásico de error hospitalario:

  • No se solicitó la prueba correcta cuando era importante.
  • Se omitió un estudio sencillo y no invasivo.
  • Esa demora cambió directamente el resultado.

Para un hombre joven y soltero, esa pérdida no es solo estética. La fertilidad, las relaciones futuras y el impacto emocional también forman parte del análisis de los daños.

Desde mi perspectiva, así es como se ve un error médico real y evitable en un hospital.